sábado, 26 de enero de 2019

¡Vamos con la primera receta del año 2019!
Así entrando fuerte, hoy os traigo una receta salada, sencilla de hacer, pero que se tarda un poco, no es apta para estómagos muy hambrientos, aunque la espera merece mucho la pena.

Efectivamente, tal cual lo dice el título, vamos a hacer un Pad Thai Wok made in mi casa, suculento y realmente delicioso.
Aviso que los ingredientes no suelen ser los que tenemos en casa de forma normal, por tanto, va a tocar ir al supermercado a hacer la compra.





  • Noodles de arroz (Mercadona)
  • Salsa de soja sin gluten (Mercadona)
  • Gambas, gambones, langostinos...lo que os apetezca
  • Pollo en tiras
  • Aguacate
  • Cebolla roja
  • Lima
  • Miel
  • Cacahuetes picados (yo los compro entero y los pico con la batidora)
  • Aceite
  • Sal y pimienta


  • Salpimentamos el pollo y lo dejamos marinando con un poco de salsa de soja.
  • En una sartén, con un poco de aceite, vamos haciendo las gambas.
  • Añadimos el pollo a las gambas y lo terminamos de hacer todo junto.
  • Cuando estén hechos los apartamos a un plato, y en la misma sartén echamos un buen chorro de aceite, salsa de soja, el zumo de una lima y una cucharada generosa de miel.
  • Dejamos que la salsa reduzca un poco a fuego lento y añadimos el pollo y las gambas que hemos apartado previamente.
  • Este es el momento de poner a cocer los noodles de arroz, en agua hirviendo durante 2 a 3 minutos.
  • Hechos los noodles, los añadimos a la salsa que ya tenemos calentando un poco a fuego lento.
  • Mientras calienta, cortamos el aguacate y la cebolla en taquitos y reservamos
  • Enplatamos poniendo primero los noodles con la salsa, en un borde ponemos el cacahuete picado y en otro borde el aguacate con la cebolla. Para darle un toque mas rico aún, añadimos a la mezcla un poco de zumo de lima.

Y esta sería la receta del Pad Thai casero, 100% sin gluten y 200% delicioso, aunque pueda parecer algo complicada en verdad no lo es, simplemente hacer cada cosa y cada paso lleva un poco de tiempo, pero la verdad es que es una delicia y a mi celiaco por amor, le ha encantado.
Y ya sabéis, si probáis en hacer esta receta, decidme si os ha gustado, que le habéis añadido y vuestros trucos, que siempre son bienvenidos.

sábado, 24 de noviembre de 2018

Lo sé, llevo media vida y un poco más sin subir receta ni nada al blog, pero es que a pesar de que tenía tiempo, lo que no tenía eran ganas (sinceridad ante todo) ni siquiera he estado activa en las redes sociales.

El caso, que me voy por las ramas, que estoy aquí para publicar una receta, porque hoy me he levantado inspirada y con ganas de cocinar empanadillas, que me encantan y las como poco (mas que nada porque no tengo Alcampo a mano y las obleas de Adpan son un poco carillas) y creo que esta versión es fácil, rápida y deliciosa.



¿Qué necesitamos?

Para la masa:

  • 1 y 1/2 vasos de harina de maiz Pan
  • 2 cucharadas rasas de Maizena
  • Una pizca de sal
  • 1 y 1/2 vasos de agua bien fria
Para el relleno:
  • 3 latas de atún claro al natural
  • 2 huevos cocidos
  • Tomate frito (yo usé Orlando)

¿Cómo se hace?

La masa:
Easy peasy, en un bol añadimos todos los ingredientes y mezclamos bien, dejamos reposar unos 5 minutos y amasamos con la mano. Si vemos que la masa nos ha quedado seca añadimos mas agua poco a poco hasta que nos quede una masa no pegajosa, hidratada y como si fuera plastilina.
Si por el contrario nos queda una masa aguada, solo tenemos que añadir mas harina de maíz Pan.

El relleno:
Cocemos los huevos, y cuando estén los picamos en un plato, añadimos el atún y el tomate y mezclamos todo.

Final:
Para hacer las empanadillas, simplemente cogemos una bola de masa, y entre dos trozos de film transparente la espachurramos con la mano hasta hacer una fina masa redonda, añadimos un poco del relleno y la cerramos. Tened en cuenta que si añadís mucho relleno, es probable que se salga por los laterales (que es lo que me pasa a mi, pero porque me gusta rellenarlas bien).
Se pueden hacer fritas en aceite, teniendo en cuenta de ponerlas luego en papel absorbente para quitar el exceso de aceite o en el horno a 200ºC durante unos 25/30 minutos habiéndolas embadurnado previamente con un poco de aceite.

Con estos ingrediente yo hice unas 12 empanadillas, pero me sobró tanto masa como relleno, que guardé en el congelador para más adelante.

Podéis observar que es una receta muy sencilla y que encima está deliciosa, puede ser un poco mas laboriosa a la hora de hacer las empanadillas porque hay que hacer la oblea por así decirlo, pero es que el resultado final está tan rico, que merece la pena ese ratillo, que yo uso para precalentar el horno y así que se hagan antes.

Espero que os gusten tanto como me gustan a mi, y que si probáis a hacer la receta me lo dejéis en las redes sociales junto con vuestros rellenos y trucos.


martes, 1 de mayo de 2018

¡Vacaciones! En las cuales no he parado nada, y para colmo me tienen que hacer una endodoncia, esto es aprovechar bien las vacaciones (nótese la ironía). Aunque bueno, es lo que ha tocado. Aún así las ganas de cocinar no se me van y ya he estado experimentando un poco.

Llevo una temporada obsesionada con los aguacates y es que los pongo hasta en la sopa casi, y en este caso, en un postre. Un postre que quedó muy rico y con un sabor intenso a chocolate, aunque para su deleite es mejor dejarlo reposar un día antes de consumirlo.





  • 200gr de chocolate fondant o de postres
  • 2 huevos tamaño M
  • 1 aguacate maduro
  • 40gr de miel
  • 10gr de cacao en polvo sin azúcar
  • 15gr de azúcar
  • 15gr de harina de trigo sarraceno



Primero fundimos el chocolate y lo dejamos templar aparte.
Trituramos lo mas que podamos con un tenedor el aguacate, hasta que quede un puré y lo añadimos al chocolate que hemos dejado enfriando.
Añadimos el resto de ingrediente, y mezclamos muy bien hasta que nos quede una mezcla homogénea.
Horneamos durante unos 25 minutos a 180º con calor arriba y abajo. Cuando esté hecho (podemos mirarlo pinchando un cuchillo o palillo y si sale medio limpio, puesto que el brownie es cremoso, estaría listo) sacamos del horno y dejamos enfriar.

Lo podemos tomar acompañado de un café o un té. Además si no hay inconveniente podemos añadirle a la mezcla frutos secos para que haya una textura crujiente en el brownie.
Es un acompañamiento delicioso para la hora de la merienda, pero si, recomiendo dejarlo reposar, para que los diferentes sabores se asienten y quede mas delicioso.

viernes, 6 de abril de 2018

Se acerca el verano, y vamos pensando...¿habrá que empezar la operación bikini no? Un poco tarde Marta, la has empezado a la inversa querida, deja el mcdonalds de una vez y ponte a comer bien.
Y así ha sido. Un día.

El caso es que por twitter vi esta receta y me animé a probarla porque aparte de ser muy sencilla, tenía una pinta la mar de apetecible, unas hamburguesas veganas de lentejas y arroz ¿vaya mezcla no? pues es una mezcla riconuda (nuevo concepto para cuando no quieres decir palabras feas)



Vale vale...ya os dejo la receta, que siempre me voy por las ramas.






  • 200gr de arroz cocido
  • 200gr de lentejas cocidas
  • 50gr de pan rallado
  • Especias al gusto




En un bol añadimos las lentejas, el arroz y con la batidora lo trituramos todo.
Añadimos el pan rallado y seguimos triturando hasta que quede mas o menos todo bien mezclado.
Añadimos las especias a nuestro gusto y con las manos bien limpias, amasamos la masa un poco para integrar bien todos los ingredientes.
Hacemos una bola y aplastamos para hacer forma de hamburguesa y doramos en una sartén con un poco de aceite por ambas caras.

Y así de sencillo es, no tiene mucha complicación la verdad, como consejo os diré que hagáis todas las hamburguesas y las congeléis, porque como lo dejéis en la nevera eso se pone seco y duro y no hay quien salve la masa (ni con agua caliente)
Luego lo podemos servir como mas nos guste, con lechuga, patatas fritas...eso ya va al gusto del consumidor.

La verdad es que es una opción mas que tenemos y encima mas saludable que la hamburguesa clásica del mcdonalds, hecha en casa y económica.

Si os animáis a probarla, me encantaría ver por las redes sociales si os ha gustado, tanto facebook, instagram como twitter.


¡Nos vemos en la próxima entrada!

viernes, 16 de marzo de 2018

Definitivamente, este mes en cuanto a salud, no es mi mes. Primero unas anginas dignas de haberme matado (que exagerada soy a veces) y luego esta semana una gastroenteritis ¿algo mas cuerpo mio? Si como de todo, verduritas, fruta...¡de todo!
Pero bueno, puedo decir que ya estoy recuperada de todo lo que he ido pillando y he tenido fuerzas de preparar una recetilla.



Porque ya sabéis que mi día libre del trabajo siempre lo dedico a cocinar un poco, a sacar alguna recetilla rica para vosotros, y este es el caso, porque con el día tan malo que hacía, para que salir de casa (espero que el sol se quede en Madrid unos cuantos días mas porque se le echa de menos).
Esta vez, en la caja de harina de arroz Harimsa ví una receta de galletas de mantequilla y casualmente tenía todos los ingredientes, así que me puse manos a la obra:





  • 200gr de harina de Arroz (yo usé 50% harimsa y 50% adpan)
  • 8gr de Levadura química o gasificante
  • 1 cucharada de azúcar vainillado
  • 100gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 huevo
  • 75gr de azúcar



En un bol ponemos primero los ingredientes secos (harina, azúcar y levadura) y los mezclamos bien con unas varillas.
A continuación añadimos el huevo y la mantequilla y con las manos bien limpias lo vamos mezclando todo, como si amasásemos, para integrar bien los ingredientes.
Ojo que la mantequilla tiene que estar a temperatura ambiente, nunca derretida.
Una vez tengamos todos los ingredientes integrados, nos quedará una masa firme, dura. La dejamos reposar en la nevera por 10 minutos.
Precalentamos el horno con calor arriba y abajo a 180ºC
En una bandeja con papel de horno, vamos poniendo bolas de masa separadas y las espachurramos con un tenedor para darle forma bonita si no tenemos sellos de galletas, si tenéis sellos de galletas las espachurráis con ello.
Horneamos durante unos 20 minutos o hasta que empiecen a estar doradas por los bordes.
Dejamos enfriar en una rejilla y una vez frías podemos guardar en un bote hermético para que no se pongan duras.



La verdad es que quedan unas galletas muy ricas, tanto para comer solas, como acompañadas de un té calentito.
Además las podéis untar también en nocilla o dulce de leche para hacerlas aún mas apetitosas.
Con estas cantidades me salieron unas 15 galletas, que entre mi compañero de piso y yo nos comimos en 2 días.

¡Espero que os haya gustado esta receta! Si te animas a probarla déjamelo saber en mis redes sociales o por aquí, que me va a hacer mucha ilusión fijo.

Nos vemos en la próxima entrada.