miércoles, 7 de febrero de 2018

Vamos que llevamos ya un mes de 2018 y aún no he subido entrada nueva, esto NO puede ser, que ya no es que esté vaga, es que estoy lo siguiente, aparte que soy un desastre completo.

Empiezo el año con fuerza la verdad, año nuevo vida nueva dicen, pues así es. Tengo planeadas muchas cosas chulas para este año y entre ellas está el blog, que me he dado cuenta que el 2017 no fue su año, pero ni el del blog ni el mio, y no quiero que se repita este año porque la verdad es que he luchado mucho por estar aquí y no voy a tirar todo el trabajo por la borda.

Además que me he puesto también en medio modo healthy (solo medio porque yo comer sano a veces no lo cumplo ajaja) y también inspirada por las intolerancias de mi hermana para subir cosas que también sean aptas para ella, aunque esta receta de estas deliciosas galletas de avena y plátano no lo sea, pero es que mirad que pinta:



Aunque claro, que voy a decir si soy yo quien las ha cocinado (amor de madre) y quien se las ha comido por supuesto. No me enrollo mas y aquí va la receta:



  • 2 plátanos maduritos
  • 60gr de avena sin gluten (la venden en carrefour)
  • Canela al gusto
  • Chips de chocolate




En un bol espachurramos los plátanos con un tenedor, vamos a necesitar mucha fuerza si no están muy maduros (pero cuanto mas maduros, mas sabor). Un vez se hayan hecho como una crema, añadimos la avena y mezclamos bien.
Por último añadimos la canela y los chips de chocolate, mezclamos para que quede todo bien homogéneo.
Ponemos bolas en una bandeja de horno y horneamos con el horno precalentado a 180º unos 20 minutos.
Cuando estén hechas, las dejamos templar en la bandeja y luego retiramos a una rejilla para que enfríen del todo.

Podemos guardar las galletas en un bote metalizado como el de la foto para que nos aguanten mas tiempo, pero en mi caso, no duraron ni 3h, entre mi amiga y yo nos las comimos todas esa misma tarde, porque la verdad es que están muy buenas. Y acompañadas con un buen café caliente o un té estarán aún mucho mejor.

¡Hacedme saber si las probáis! Que me hace ilusión saber que alguien hace mis recetas y si le han gustado, además que puedo responder dudas que tengáis.

pd: mi amiga las hizo al día siguiente y las cubrió con bien de chocolate derretido y tenían una pinta estupendisima.

Nos vemos en la próxima entrada.


domingo, 10 de diciembre de 2017

Está claro que muchas cosas no estoy subiendo al blog, he de empezar a organizarme mejor para poder hacer todo lo que quiero hacer, porque a mi me siguen faltando horas en el día (y cocinar algo mas, que también es esencial)

Pero ya está acabando el año, y con ello, tenemos aquí la última QueBox del año, que encima nos llegó con una grata sorpresa en forma de mugCakes que me encantan.

En la cuenta de instagram del blog podéis encontrar el siguiente vídeo donde os enseño una pequeña muestra de como hacer las mugcakes de QueBox.


Una publicación compartida de El Mundo sin Gluten (@elmundosingluten) el

Pero a lo que vamos, que esta entrada es para la QueBox original, la de este mes y la última del año.
El contenido de esta caja era en su inicio (ya me he comido cosas, lo siento):

-2 Botellas de Sidra The Good Cider
-Paquete de Muffins sin gluten Proceli
-Chocolate con leche sin lactosa Valor
-Leche de Soja marca Naturgree
-Colines de la marca Proceli
-Refresco vitaminado marca SunLover
-Chocolate a la taza Clavileño
-Tinta de sepia
-Pimento La Jaula
-Crunchy crumbs Esgir
-Snack Esgir

La caja de este mes ha venido muy completa, lo que mas ganas tengo de probar es la tinta de sepia, haciendo una 'paella' de quinoa y pescado con ella (si consigo organizarme de aquí a final de mes que va a estar complicado)
Si no, para principios de año podréis verlo todo, que me espera otra mudanza de por medio y ya solo de pensarlo, me da pereza.

Os recuerdo que si aún no habéis adquirido vuestra primera caja QueBox podéis hacerlo por 9.90€ solo con el código QBPPC ¡Aprovechad la oferta! Que realmente SI merece la pena apuntarse a esta clase de cajas.

Nos vemos en la próxima entrada.

domingo, 8 de octubre de 2017

Esta entrada llega un poco mas tarde de la cuenta, pero es que me llegó en la semana del año que tenía preparada para irme de vacaciones a mi casa (me la llevé allí para hacerle la foto pero el internet no estaba por la labor de dejarme subir una entrada).
Pero como dicen por ahí, mas vale tarde que nunca, y aquí estoy, 8 días mas tarde, por fin sentada ante la pantalla de mi ordenador escribiendo esta entrada (que solo me queda una semana de vacaciones y ya estoy llorando porque esto se pasa demasiado rápido).

Con el paso del año, los contenidos de la QueBox van variado mucho, ya sabéis que si aún no os habeis suscrito, con el siguiente código:

QBPPC

La primera caja os saldrá solo por 9.99€, bien barata teniendo en cuenta todo lo que nos traen estas cajas.

Y lo que os venía a contar, con el paso del año, el contenido de la caja va variando, pero es que creo que este mes, ha estado un poco floja a mi gusto ,mucho líquido y poco con sustancia. Y si encima añadimos que soy especial para los gustos pues ya la liamos parda.

Aún así, siempre hay alguien que le saca provecho a lo que viene dentro, y esa no es nadie mas que mi madre, que se comió los boquerones (que la encantaron) mas feliz que una perdiz.


Añadir que en la imagen falta una barrita de almendras con miel, que me comí en el viaje de ida, porque soy una ansiosa y estaba la mar de buena.
A mayores me he comido las patatas fritas, que personalmente me recordaron a aquellas artesanales que vendían en la playa a la que íbamos cuando era pequeña, los picatostes, que con el puré de verduras de mi madre, estaba todo estupendamente para repetir (confieso que también se lo añadí a las lentejas) y el smoothie de naranja, mango, zanahoria y algo mas, que sorprendentemente, me gustó ya que esas cosas no me suelen llamar mucho la atención.

Esta ha sido la caja de este mes, ya queda poco para terminar el año y está siendo uno muy bueno para los productos sin gluten, porque cada vez son mas y mejores.

¡Nos vemos en la siguiente entrada!

martes, 1 de agosto de 2017

Sin comerlo ni beberlo, ya estamos en Julio y eso solo significa, que ya tenemos por aquí la nueva QueBox de Que puedo Comer.



Se que he estado muy desaparecida de redes sociales y sobre todo de aquí (mas que nada porque entre quebox y quebox solo he subido una entrada y ninguna ha sido receta) pero es que aquí servidora está como las maracas de machín y ha pensado que era divertido trabajar en verano en dos sitios a la vez, así para tener el tiempo justo para hacer cosas.

Pero bueno, espero que en los fines de semana, alguna recetilla o subir alguna cosa me de tiempo, que al menos solo trabajo en uno de los sitios, no en dos jeje.

Como todos los meses, os recuerdo que si aún no os habéis suscrito a la caja, con este maravilloso código:
QBPPC
Podéis obtener la primera de todas por solo 9.90€ (Toda una ganga viendo todo lo que nos trae la caja dentro la verdad)

A continuación os dejo una lista detallada de lo que me traía la caja, su precio y las fotos del producto (ignoremos en algunas fotos mi dedo chueco porque me quemé a lo grande)


  • Cola Cao Shake sin lactosa de Cola Cao (1,24€)
  • Tomate Frito de Conservas Ferrer (1,65€)
  • Mosto gasificado de Granovita (3,08€)
  • Barrita Quinua Real Arándanos de Quinua Real (1,15€)
  • Bebida de almendras con canela y limón de Vit Almen (2,63€)
  • Beef Bean de Sanygran (2,00€) [Lo he regalado a alguien vegano]
  • Bazil Nut Oranje de Made Good (1,99€) [Me la comí antes de sacar foto]
  • Mix de Tempura sin gluten de Healthy Raw Materials (1,90€)
  • Pasta Quinoa y Maiz de Sam Mills (1,85€)
  • Pechuga de pavo al natural de Casa Matachín (1,99€)
  • Tortillas Chips sin gluten de Sam Mills (1,46€)
  • Bolsa Regalo de Qué Puedo Comer











La verdad es que la QueBox de este mes ha estado muy interesante, hay productos que tenía muchas ganas de probar, aunque como siempre hay alguno que no voy a comer nunca y lo voy dando a gente para que los pruebe también (que yo soy muy generosa jaja)

Espero con muchas ganas la próxima porque a mi esto de recibir paquetes sorpresa con comida dentro, me encanta, porque nunca se sabe que es lo que te puede tocar (y toda esa emoción es una sensación que adoro)

Nos vemos en la próxima entrada.

domingo, 9 de julio de 2017

A principios de Mayo, con motivo de mi cumpleaños, mr. gluten free a ratos y yo decidimos darnos un pequeño capricho e irnos de viaje express a la ciudad de Valencia (que yo no la conocía) a relajarnos un poco, pasarlo bien y conocer un sitio muy bonito que me ha encantado.

Al ser un viaje express la verdad es que no me miré muy detenidamente los sitios en los que podía comer y lo que hicimos, aparte de tirar de McDonalds, fue buscar en el momento que queríamos comer sitios cercanos a donde estábamos nosotros.

De esta manera nos encontramos la última noche con Bufit Ruzafa puesto que estabamos alojados en ese céntrico barrio de la ciudad de Valencia, y ¡vaya acierto de lugar! Comí muy muy bien y a un precio la mar de razonable, os enseño lo que cene ese día.


La verdad es que la carta es muy extensa, y nosotros nos decantamos por el menú Burguer, que para un no celiaco son 9.90 y para nosotros son 10.90 porque pagamos 1€ por el pan sin gluten (no lo entiendo pero es un precio razonable).
De entrantes yo pedí los nachos y mi pareja las bravas, pero teníamos tanta hambre que no me dio tiempo de hacerle foto (soy un desastre cuando tengo hambre)


Y ahí tenemos la hamburguesa, me esperaba el típico pan comprado, pero no, era un pan sin gluten casero (o esa sensación me dio a mi) y la verdad es que la hamburguesa con Bacon estaba...estaba...de rechupete. Me la comí entera y me costó un poco.

De postre mi chico pidió brownie con helado y yo pedí tarta de queso casera que tenía mermelada de fresa y bayas de goji por encima, los dos estaban demasiado ricos, me hubiera llevado dos o tres a casa para comer mas (yo y mi faceta golosa atacando de nuevo) ¿por qué nunca me quedo satisfecha con los postres? Siempre comería mas y mas.

La experiencia en el restaurante me gustó mucho, los camareros a pesar de tener el restaurante hasta arriba estuvieron muy atentos y siempre sabían cual era el plato sin gluten sin necesidad de marcar con un color llamativo los platos (guiño guiño)
Seguramente si vuelvo a Valencia, repetiré con este restaurante porque me gustó mucho.

Nos vemos en la próxima entrada.